La pesca artesanal busca el equilibrio entre la tradición, la competitividad internacional y el mercado local
Investigadoras del grupo CITEPT analiza las prácticas de sostenibilidad y las dinámicas socioeconómicas de pescadores en Taganga, evidenciando tensiones entre tradición, cambio climático y oportunidades en torno al pescado rico en Omega 3.
La pesca artesanal en la zona marino-costera de Santa Marta atraviesa un momento decisivo. Mientras la demanda global por alimentos funcionales como el pescado rico en Omega 3 crece, las comunidades pesqueras locales enfrentan limitaciones estructurales, tecnológicas y organizativas que restringen su participación en mercados más amplios.
Una investigación reciente, denominada ‘Evaluación de las instituciones y las prácticas de sostenibilidad aplicadas en la captura, producción y comercialización internacional de pescado (rico en Omega 3)
disponible en la zona marino-costera de la ciudad de Santa Marta’, pone en evidencia tanto las fortalezas como los desafíos de este sector clave para la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible del territorio.
El estudio, desarrollado por el Grupo de Investigación Ciencia y Tecnología Pesquera Tropical (CITEPT), de la Universidad del Magdalena, con pescadores del cabildo indígena de Taganga, analizó los factores que inciden en la sostenibilidad de la pesca artesanal desde una perspectiva integral. Cabe resaltar que el proyecto es derivado de un convenio con el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (Minciencias).
Uno de los hallazgos más significativos es la forma en que la actividad pesquera se encuentra organizada bajo esquemas tradicionales. Estas dinámicas, heredadas generacionalmente, han permitido mantener cierto equilibrio en el uso de los recursos, como explican las investigadoras Leydis Maestre Matos, ingeniera industrial y doctora en Administración, y María Lobato Sales, estudiante de Ingeniería Industrial y Joven Investigadora del proyecto Orquídeas.
Según la profesora, este sistema “ha permanecido de generación en generación y no cualquiera tiene derecho de entrada”, lo que evidencia una estructura comunitaria sólida.
A pesar de esta organización, los pescadores enfrentan una reducción en los volúmenes de captura. Esta situación está asociada, en gran medida, a la pesca industrial. “Las empresas utilizan drones
para ver los cardúmenes y capturan en alta mar, lo que hace que ya no lleguen hasta donde están los pescadores artesanales”, señala Leydis Maestre.
A esto se suman factores ambientales como el cambio climático, la contaminación y la degradación del ecosistema marino, configurando un escenario complejo para la sostenibilidad de la actividad.
El camino a la práctica sostenible.
A pesar de los desafíos, el estudio evidencia avances importantes en la adopción de prácticas sostenibles. Los pescadores han modificado sus métodos de captura, evitando prácticas destructivas y promoviendo la conservación de especies.
“Ellos ya son conscientes de no pescar especies pequeñas y de devolverlas al mar, porque saben que es el futuro de ellos mismos”, explica la investigadora. Este tipo de acciones refleja una apropiación
ambiental basada en la experiencia, incluso en contextos donde los niveles de escolaridad son limitados.
En términos económicos, la pesca sigue siendo una actividad que permite la subsistencia de las comunidades. Revela la profesora Maestre que los pescadores consideran “rentable su negocio y que con eso han sacado adelante a sus familias”.
Sin embargo, esta rentabilidad se desarrolla en condiciones informales. No existen estructuras contables definidas, y la distribución de las ganancias se realiza en especie. Además, la falta de infraestructura limita las posibilidades de crecimiento, debido a que, al no contar con un sistema de refrigeración, deben vender todo el pescado el mismo día o al siguiente.
Otro de los hallazgos del estudio es la distancia entre las expectativas del proyecto y la realidad del territorio. Aunque inicialmente se contemplaba la comercialización internacional, los resultados muestran limitaciones estructurales importantes.
“Nos dimos cuenta de que la pesca artesanal solo alcanza para abastecer el mercado local, no llega ni siquiera a ser comercialización nacional”, afirma la investigadora, debido al bajo volumen de
producción, la falta de procesamiento y la ausencia de infraestructura adecuada.
El potencial de los pescados ricos en Omega 3 y las nuevas generaciones.
El enfoque en pescado rico en Omega 3 responde a su alto valor nutricional y su potencial en mercados internacionales, lo que hace que su explotación sea una oportunidad de negocio importante. No
obstante, este potencial aún no se traduce en ventajas competitivas reales para las comunidades locales.
Uno de los aportes más importantes del estudio es el cambio de perspectiva sobre la pesca. “Queremos que dejen de verla solo como un oficio y la entiendan como un emprendimiento rural que puede convertirse en empresa”, señala la profesora.
Este enfoque implica fortalecer capacidades empresariales, organizativas y estratégicas dentro de las comunidades, incluyendo una necesaria formación de jóvenes pescadores, ya que el estudio también evidencia un problema estructural con la falta de relevo generacional. La mayoría de los pescadores supera los 40 años, mientras que los jóvenes optan por otras actividades económicas.
“Ya los jóvenes no quieren ser pescadores; prefieren ser mototaxistas, guías turísticos o trabajar en redes sociales”, afirma la investigadora, poniendo en riesgo la continuidad de la pesca artesanal como práctica cultural y económica.
La investigación del grupo CITEPT, adscrito a la Vicerrectoría de Investigación, muestra la encrucijada en la que se encuentra la pesca artesanal en Santa Marta. Mientras conserva una base sólida de organización comunitaria y ha avanzado en prácticas sostenibles, enfrenta limitaciones estructurales que restringen su crecimiento.
El reto, como lo sugiere la investigación, no solo está en mejorar las condiciones productivas, sino en transformar la visión del sector. Como advierte la investigadora Leydis Maestre, “si no se genera una visión más moderna, este arte incluso podría desaparecer”.